El fútbol es más que un simple juego. Es emoción, pasión, adrenalina, desilusión y, posiblemente, una de las más precisas representaciones de la vida misma. También es un enorme negocio y, como en toda gran industria, requiere de reglas como el Fair Play financiero.

Si bien ya tenemos varios años escuchando sobre él, hasta el día de hoy sigue siendo un tema con más sombras que luces. Es por ello que en RadioDrop hemos decidido descubrir qué es en realidad uno de los temas más candentes del balompié mundial durante la última década.

¿Qué es el Fair Play financiero?

Cuando hablamos del fútbol como juego, podemos decir que es el deporte más popular y seguido de todo el mundo. Un cartel que le permite a las grandes empresas hacer una vida en él.

De esta forma, nos topamos con una disciplina industrializada que mueve miles de millones de dólares cada año. Un contexto con cifras estratosféricas que requieren de ciertas reglas para alejarse, de cierta forma, de una anarquía total.

Es así como en el 2011 nace, por iniciativa del entonces Presidente de la UEFA Michel Platini, el Fair Play financiero. Una medida que, en pocas palabras, obliga a todos los clubes a no gastar más dinero del que pueden ingresar.

Fair Play financiero
Michel Platini Ex Presidente de la UEFA

¿Para qué sirve el Fair Play financiero?

Dicho de esta forma, podemos decir que el Fair Play financiero es un concepto realmente simple. Uno que cualquier persona puede ejercer en su vida cotidiana.

Cabe destacar que el objetivo principal de esta medida es la de proteger a los clubes de problemas tan graves que atenten contra su propia existencia. Después de todo, es importante recordar que el fútbol es una industria.

No obstante, el Fair Play financiero se topó con casos tan dramáticos como el Parma en Italia y el Rangers en Escocia. Equipos que debieron caer hasta la última división en sus respectivas ligas por no poder costear los altos salarios de sus plantillas.

Tope Salarial

Fue gracias a esta situación que se llegó a la conclusión de adoptar una medida adicional. Entonces la mirada se posó en el nuevo mundo y un concepto que durante más de dos décadas demostró dar buenos resultados.

No en vano, ligas como la NBA y la NFL de Estados Unidos son vistas como las más atractivas y competitivas en todo el mundo. La razón de ello es simple y se debe a la existencia de lo que se conoce como Tope Salarial.

En pocas palabras, él establece que las ligas definan un valor máximo que todos los equipos participantes pueden pagar a toda su nómina. Esto incluye jugadores, directores y asistentes.

De esta forma, a partir del 2019, competiciones como LaLiga, La Serie A y la Buncesliga tomaron la decisión de adoptarla como una nueva normativa para la confección de las diferentes plantillas.

Fair Play financiero

¿Qué pasa cuando no se cumple el Fair Play financiero?

Sin embargo, cuando hablamos del concepto del Fair Play financiero sigue siendo el mismo. Ningún club puede gastar más de lo que ingresa. Entonces ¿qué pasa cuando cruzan esa marcada línea?

Es ahí cuando organismos como la UEFA y la FIFA toman acciones. Estas que van en función del grado en el que se faltó a las normas del juego limpio.

Las sanciones van desde multas, como las que se les impusieron a equipos como el Malaga, Manchester City y PSG entre el 2012 y 2014, hasta desafiliación de cualquier competición organizada por estos organismos.

No obstante, la aparición de los llamados clubes estado está cambiando las reglas del juego. En estos casos, los ingresos provienen de enormes fondos de inversión de diversas naciones, principalmente del subcontinente árabe.

Es así como nos conseguimos con un mercado de fichajes con valores inflados donde cada vez son menos los equipos que pueden competir. Además, la existencia de ciertas excepciones a las reglas del Fair Play financiero no están ayudando en nada a la competitividad en el deporte.

Por lo tanto, esta iniciativa del Fair Play financiero sigue siendo una normativa que, al igual que muchas leyes en todo el mundo, está sujeta a la interpretación de los personajes que la manejan. Una situación que deteriora poco a poco el deporte que todos amamos. Entonces ¿El fútbol está en riesgo? Podríamos pensar que la respuesta es un rotundo si.